
Pero los ojos son 20 veces más sensibles a las radiaciones solares que la piel. Y las gafas baratas son como protegerte con agua en vez de crema, pero el daño que haces a tus ojos es 20 veces más grave que a tu piel.
Para evitar que tengas lesiones, las gafas homologadas filtran la luz solar para que no te moleste y también filtran los rayos ultravioletas (los más dañinos).
Las gafas de sol baratas tienen cristales oscuros que reducen la luz que llega a los ojos y, por tanto, hacen que las pupilas se dilaten. Pero, no filtran los rayos ultravioletas. Y por eso es peor llevar gafas de sol malas que no llevar nada: sin el cristal oscuro que tiene las gafas baratas, los ojos “cierran” las pupilas de manera natural para reducir la penetración de luz y, por tanto, también de rayos UV.

La radiación UV es absorbida por el cristalino y, en algunos casos, puede producir cáncer de ojo.
Una afección dolorosa que afecta a la superficie de la córnea y es consecuencia de quemaduras solares en el ojo. Suele ocurrir en condiciones de luz muy brillante en la nieve y debido al reflejo de los rayos del sol sobre la arena o el agua.
Las personas que pasan mucho tiempo en exteriores, particularmente bajo una luz intensa, pueden desarrollar pterigión en sus ojos. Con síntomas como enrojecimiento, inflamación, sensación de tener un cuerpo extraño, ojos secos e irritados.
Con el paso de los años, el cristalino va perdiendo transparencia y generando visión borrosa. Las personas que tienen cataratas suelen experimentar visión borrosa, nublada o doble, así como halos en torno a las luces, sensibilidad a la luz y percepción de los colores bajo un tono amarillo o marrón.

Cuando los rayos de sol se reflejan en los charcos de agua, nieve, en el mar, tanta luz te impide per un momento. Las lentes polarizadas filtran la luz molesta de estos reflejos. Se recomienda su uso en deportes acuáticos o durante la conducción con el asfalto mojado.
La superficie de esta lente refleja la luz solar, creando un efecto espejo sobre ella. La lente hace que la luz rebote y no incida en tus ojos. Te la recomendamos cuando vas a la playa en verano o a la nieve en invierno, porque así te proteges bien a la luz constante de un día en la playa o durante deportes extremos como el alpinismo, ski o vela.
Las únicas lentes que te ofrecen protección en cada momento del día. Por su composición de moléculas fotocromáticas, estos cristales se adaptan a luz. Cuando, por ejemplo, la intensiad de la luz es mayor, los cristales se oscurecen, mientras que sí estás en un lugar con menos los, los cristales tienen un estado más claro.